La presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, reiteró su postura respecto al expresidente peruano Pedro Castillo, quien ocupó el cargo entre 2021 y 2022. A pesar de que Perú está a punto de votar para declararlo persona non grata, Sheinbaum aseguró que su gobierno mantiene la misma posición de solidaridad con Castillo, considerado víctima de un golpe de Estado.
En una entrevista, Sheinbum recordó haber recibido al abogado del expresidente peruano en el palacio de gobierno y manifestó su acuerdo con la versión del abogado. «Recibí aquí al abogado del presidente Pedro Castillo, que desde nuestro punto de vista vivió un golpe de Estado y me solidaricé con él», explicó. «Eso fue lo que hice. Es una política que viene desde el gobierno del presidente López Obrador (…). Nosotros mantenemos el mismo criterio».
La presidenta mexicana no cuestionó la votación que Perú está a punto de realizar para declarar a Castillo persona non grata, sino que reiteró su confianza en la versión de los hechos presentada por el expresidente y su abogado. Su postura se ajusta a la política del gobierno federal, liderado por Andrés Manuel López Obrador, quien ha sido crítico con las acciones del gobierno peruano.
La decisión de Perú de votar para declarar a Castillo persona non grata ha generado controversia en el ámbito político y social. El expresidente peruano había sido acusado de corrupción y otros delitos, lo que llevó a su destitución por parte del Congreso Peruano en diciembre de 2022.
No obstante, Sheinbum y su gobierno han defendido la versión de Castillo según la cual fue objeto de un golpe de Estado. La presidenta mexicana ha sido una defensora destacada de los derechos humanos y la democracia, y su postura en relación con Castillo refleja su compromiso con la protección de los líderes políticos que luchan por la justicia y la libertad.
La votación para declarar a Castillo persona non grata es un tema complejo que ha generado debate en Perú. Algunos han argumentado que la medida es necesaria para mantener la estabilidad política y restaurar la confianza en el sistema democrático, mientras que otros han defendido la inocencia de Castillo y la injusticia de su destitución.
A pesar de las tensiones políticas, Sheinbum reiteró su compromiso con la democracia y los valores humanos. «No es una agresión», dijo sobre la votación para declarar a Castillo persona non grata. «Somos un país que se basa en el respeto a la democracia y a los derechos humanos». Su postura en relación con Castillo refleja su compromiso con la justicia y la libertad, valores que son fundamentales para cualquier sociedad democrática.
En este contexto, la postura de Sheinbum puede ser vista como un ejemplo de cómo un líder político puede defender los derechos humanos y la democracia, incluso en momentos difíciles. La presidenta mexicana ha demostrado su compromiso con la solidaridad con aquellos que luchan por la justicia y la libertad, y su postura en relación con Castillo refleja ese compromiso.





