En una noche emocionante y llena de simbolismo, Claudia Sheinbaum se convirtió en la primera mujer en la historia de México en tomar posesión del Palacio Nacional y proclamar el grito de Independencia. A las 23:00 horas, esta histórica oportunidad se vio acompañada por la presencia de su esposo, Jesús María Tarriba Unger, quien la apoyó en este momento tan importante.
Ataviada con un vestido plateado con morado que destacaba su elegancia y serenidad, Sheinbaum subió al balcón del Palacio Nacional, rodeada por una multitud de personas que habían acudido a presenciar este momento único. Con la banda presidencial en el frente, la presidenta recién inaugurada dio un discurso emocionante y conmovedor que destacó la importancia de las heroínas mexicanas en la lucha por la independencia.
En su discurso, Sheinbaum nombró a la Corregidora, Josefa Ortiz Téllez Girón, destacando su papel clave en el movimiento independentista. La presidenta también honró a los héroes nacionales que dieron su vida para lograr la libertad y la soberanía del país.
«Mexicanas, mexicanos», comenzó Sheinbaum, «hoy estamos aquí para celebrar el primer grito de Independencia en mi mandato como presidenta. Pero también queremos honrar a las heroínas que nos precedieron, mujeres valientes y decididas que lucharon por la libertad y la igualdad en un país donde no siempre se les daba el espacio para hacerlo.
«La Corregidora Josefa Ortiz Téllez Girón es una de ellas», agregó. «Su compromiso con la causa independentista fue fundamental para nuestro país, y su nombre debe ser recordado como un símbolo de la lucha por la libertad y la justicia».
La presidenta también destacó el papel clave que jugaron los héroes nacionales en la lucha por la independencia. «Hombres valientes como Miguel Hidalgo y Costilla, Vicente Guerrero y José María Morelos, entre otros muchos, dieron su vida para lograr la libertad y la soberanía de nuestro país», recordó.
A continuación, Sheinbaum proclamó el grito de Independencia, un momento que ha sido una tradición en México desde 1810. «Viva México! Viva la libertad! Viva la independencia!», gritó a los cuarenta minutos de las 23:00 horas.
La ceremonia también estuvo marcada por la presencia de familiares y amigos de la presidenta, que se reunieron en el Palacio Nacional para celebrar este momento histórico. Entre ellos se encontraban sus hijos, Luis y Sofía, quienes son testigos del histórico momento que su madre está viviendo.
La toma de posesión de Sheinbaum como presidenta de México es un hito importante en la historia del país, y su proclamación del grito de Independencia es un recordatorio del papel fundamental que las mujeres han jugado en la lucha por la libertad y la justicia. Esta noche emocionante y llena de simbolismo será recordada durante mucho tiempo como un momento importante en la historia de México.





