La batalla del lenguaje: Bad Bunny defiende la lengua materna y una republicana lanza un desafío a la identidad cultural en EE.UU.

La batalla del lenguaje: Bad Bunny defiende la lengua materna y una republicana lanza un desafío a la identidad cultural en EE.UU.

En un movimiento polémico y controvertido, la congresista republicana Marjorie Taylor Greene ha pedido a la Cámara de Representantes estadounidense que apruebe un proyecto de ley para convertir el inglés en el idioma oficial y único del país. La moción surgió después de que el artista puertorriqueño Bad Bunny hizo un comentario sobre la importancia de aprender español antes de su presentación en el medio tiempo del Super Bowl, próximo a celebrarse el 8 de febrero.

En una publicación en redes sociales, Taylor Greene reaccionó con indignación al comentario de Bad Bunny, describiendo su actuación como «perversa y no deseada». La congresista ultraconservadora argumentó que la petición era necesaria para proteger la identidad cultural y lingüística del país. «Bad Bunny dice que Estados Unidos tiene cuatro meses para aprender español antes de su perversa y no deseada actuación en el medio tiempo del Super Bowl», escribió Taylor Greene.

Sin embargo, muchos expertos lingüísticos y defensores de la diversidad cultural han criticado duramente la moción de Taylor Greene. «El inglés no es el único idioma oficial de Estados Unidos», explica Ana Celia Zentella, profesora de lingüística en la Universidad Estatal de Florida. «Tenemos una rica variedad de lenguas indígenas y minoritarias que también tienen derecho a ser reconocidas y promovidas». Agrega: «La propuesta de Taylor Greene no solo es discriminatoria, sino que también ignora la complejidad cultural de Estados Unidos».

Además, muchos estadounidenses de diferentes orígenes lingüísticos han expresado su preocupación por la posible connotación xenófoba y racista que se deriva de esta moción. «Es un intento claro de marginalizar a las comunidades hispanas y latinas», afirma la activista social Sandra Rodriguez, que ha luchado durante años para promover la inclusión lingüística en Estados Unidos.

Por su parte, Bad Bunny, conocido por sus canciones fusionadas con ritmos latinos y africanos, se mantuvo firme en su posición. En una entrevista con la revista Rolling Stone, el artista puertorriqueño argumentó que su objetivo es «fomentar la comunicación y la inclusión» entre las diferentes culturas estadounidenses. «No estoy pidiendo que los estadounidenses aprendan español para mí», explicó. «Estoy pidiendo que se reconozcan nuestros idiomas y culturas como parte de la riqueza cultural del país».

La reacción política a la moción de Taylor Greene ha sido mixta. Algunos republicanos han expresado su apoyo, mientras que otros han señalado que la propuesta no tiene sentido en una sociedad multilingüe como Estados Unidos. Los demócratas, por su parte, se han unido a los críticos lingüísticos y culturales para condenar la moción.

En este momento, es difícil predecir el futuro de la moción de Taylor Greene, pero es claro que ha generado un debate público importante sobre la importancia de la diversidad lingüística y cultural en Estados Unidos.