En el contexto de la Liga MX, donde los clubes tienen una cuota amplia de jugadores extranjeros, surge un reto cuando uno o varios miembros del plantel no satisfacen las expectativas del cuerpo técnico. En este momento crítico, los equipos deben tomar decisiones difíciles para registrar nuevos fichajes, ya que necesitan liberar espacio en el equipo y no todos están dispuestos a ceder.
Este es el caso del América, uno de los clubes más importantes de la liga. A pesar de tener varios jugadores de alto costo monetario, las Águilas han decidido depurar sus plazas de «no formados en México» para hacer espacio y mejorar su equipo. Sin embargo, este proceso no se ha llevado a cabo sin antes haber considerado la llegada de un nuevo jugador extranjero.
En efecto, el América ha identificado una necesidad específica en su plantel que solo puede ser cubierta con la incorporación de un jugador con características únicas. Aunque esto puede parecer contradictorio, ya que se busca liberar masa salarial, es importante destacar que el club está dispuesto a invertir en jugadores que puedan llevar al equipo a nuevos logros.
En este sentido, la llegada de un nuevo extranjero no es solo una cuestión de negocio, sino también de estrategia deportiva. El América busca encontrar el equilibrio perfecto entre la experiencia y la juventud, la calidad y la cantidad, para crear un equipo cohesivo y competitivo.
Es importante destacar que este proceso de depuración no ha sido fácil. Los clubes deben manejar con cuidado las expectativas de los jugadores y las presiones del mercado. En el caso del América, se han tomado medidas para comunicarse claramente con sus jugadores y asegurarse de que cada persona




