Compartir Detectives en Baltimore observaron el verano pasado en un video de seguridad cómo una discusión dentro de una tienda de conveniencia se extendía hasta el estacionamiento y estallaban disparos contra un sedán que huía a toda velocidad. Rápidamente reconocieron a uno de los tiradores: él mismo había sido herido dos días antes. Los agentes pronto encontraron una pistola debajo de su cama, según escribió uno de ellos en un documento judicial. Debido a que el hombre era un delincuente convicto, el simple hecho de poseer el arma podía constituir un grave delito federal, precisamente el tipo de caso que…





