En medio del cierre del gobierno estadounidense, que alcanzó un récord de 36 días, el secretario de Transporte, Sean Duffy, tomó la drástica decisión de ordenar una reducción del 10% en los vuelos en 40 aeropuertos principales del país. La medida fue justificada por preocupaciones de seguridad en el control del tráfico aéreo, debido al impacto que el cierre del gobierno tiene sobre el personal y los recursos necesarios para garantizar la seguridad de los pasajeros.
En solo 36 horas, las aerolíneas fueron obligadas a realizar reducciones significativas de vuelos, lo que ha generado un gran revuelo entre los viajeros. Los pasajeros inundaron las líneas de atención al cliente de las aerolíneas con preguntas y preocupaciones sobre los efectos que esta medida tendrá en sus planes de viaje.
En una rara declaración pública, Duffy reconoció que la situación actual es «inaceptable» y que el Departamento de Transporte está trabajando en estrecha colaboración con las aerolíneas para minimizar el impacto del cierre del gobierno. Sin embargo, también advirtió que si los demócratas no llegan a un acuerdo para reabrir el gobierno, la reducción podría seguir en vigor.
La medida ha generado una gran incertidumbre entre los viajeros, muchos de quienes ya habían reservado sus vuelos y están preocupados por las posibles consecuencias que esta reducción puede tener en su capacidad para llegar a tiempo a sus destinos. Además, la medida también ha generado preguntas sobre cómo afectará a la economía, especialmente a los pequeños negocios y empleados que dependen del transporte aéreo.
En cuanto al impacto en el personal de las aerolíneas, muchos trabajadores se ven afectados por la reducción de vuelos. Según informes, algunos empleados han sido notificados que no tendrán trabajo durante una semana o incluso un mes, lo que puede generar problemas financieros y emocionales.
A pesar de la incertidumbre generada, el Departamento de Transporte aseguró que está trabajando para minimizar el impacto del cierre del gobierno en el transporte aéreo. La medida es temporal y busca garantizar la seguridad de los pasajeros hasta que el gobierno sea reabierto.
En este momento crítico, es importante que las autoridades estadounidenses trabajen juntas para encontrar una solución al cierre del gobierno y evitar consecuencias negativas en diferentes sectores de la economía. Mientras tanto, los viajeros deben estar atentos a cualquier noticia o actualización sobre sus vuelos y planes de viaje, y esperar que el Departamento de Transporte pueda encontrar una solución para restablecer la normalidad en el transporte aéreo.





