EE.UU. desafia críticas internacionales al iniciar transferencia masiva de migrantes a prisión acusada de violaciones flagrantes de derechos humanos

En un movimiento que ha generado críticas y preocupaciones, el Gobierno de Estados Unidos ha comenzado a trasladar a migrantes a una prisión de máxima seguridad en Luisiana, conocida por haber enfrentado problemas de hacinamiento y abusos contra los reclusos en el pasado. La Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, visitó el centro de detención y aseguró que se encuentran listos para recibir a 200 migrantes, aunque no especificó cuáles son las razones detrás de este traslado ni qué tipo de delitos han cometido los arrestados.

La prisión de máxima seguridad en Luisiana, conocida como la «Estrella Federal», es una de las más grandes del país y ha sido objeto de denuncias por parte de organizaciones defensoras de derechos humanos y familiares de reclusos sobre abusos y condiciones inhumanas. En el pasado, se han reportado casos de hacinamiento, falta de atención médica y maltratos a los reclusos.

La Secretaria Noem sostuvo que la prisión cuenta con las instalaciones y recursos necesarios para alojar a los migrantes y delincuentes considerados de «alto riesgo», aunque no proporcionó detalles sobre quiénes son estos individuos o qué delitos han cometido. Algunas de las personas mencionadas por Noem como parte de este grupo incluyen ciudadanos de diversos países latinoamericanos, como México, Guatemala y Honduras.

La decisión de trasladar a los migrantes a esta prisión ha generado preocupaciones entre los grupos defensorios de derechos humanos, que argumentan que la transferencia puede exponer a los reclusos a condiciones inhumanas y aumentar el riesgo de abusos. «Estamos muy preocupados por la seguridad y bienestar de estos migrantes», dijo un portavoz de la organización Human Rights Watch. «La prisión de máxima seguridad en Luisiana tiene una historia de problemas de hacinamiento y maltratos, lo que hace que esta transferencia sea aún más alarmante».

Aunque Noem aseguró que la prisión cuenta con las condiciones necesarias para alojar a los migrantes, muchos han cuestionado la capacidad del centro para manejar el aumento en la población. «La Estrella Federal ya estaba sobrepasada hace tiempo», dijo un exfuncionario de la prisión en entrevista con The Times. «Trasladar a más personas aquí solo aumentará el riesgo de abusos y problemas de hacinamiento».

La decisión del Gobierno estadounidense de trasladar a los migrantes a esta prisión ha generado críticas también entre algunos miembros del Congreso, que han expresado sus preocupaciones sobre la seguridad y bienestar de los reclusos. «Es inaceptable que el Departamento de Seguridad Nacional esté tratando de ocultar información sobre estos migrantes», dijo una senadora demócrata en un comunicado. «Necesitamos transparencia y responsabilidad en este proceso».

Mientras tanto, los defensores de derechos humanos están trabajando para investigar las condiciones en la prisión y presionar al Gobierno para que revise su decisión. «No podemos permitir que nuestros gobiernos nos digan quiénes son nuestros reclusos y cómo se les tratará», dijo un portavoz de la Unión Estadounidense por Libertades Civiles. «Es nuestro deber como sociedad proteger los derechos humanos de todos, sin importar su nacionalidad o el delito que hayan cometido».