Parte de la estrategia del fandom incluyó recordar escándalos previos de Fabián Lavalle (difundidos en TikTok y otras plataformas), lo que intensificó las críticas hacia su credibilidad como comentarista de espectáculos. Muchas publicaciones destacaron la ironía: mientras descalificaban a ARMY por «falta de educación», los propios conductores eran señalados por comentarios ignorantes y poco informados sobre un grupo que ha generado miles de millones de dólares en impacto económico y cultural.





